Saharai Covarrubias creció en un pequeño pueblo en Jalisco, México llamado Atengo. A los 20 años, Saharai tomó la decisión que cambiaría su vida de mudarse a Estados Unidos con su esposo y su hija, estableciéndose primero en Kansas antes de mudarse finalmente a California. Dejar atrás su hogar, su comunidad y su idioma nativo fue uno de los desafíos más difíciles que Saharai había enfrentado. Sin embargo, Saharai se define por su determinación — una cualidad que la ha guiado en cada etapa de su camino.
Antes de emigrar, Saharai ya había comenzado a explorar el emprendimiento. En México, ayudó a administrar un pequeño negocio de purificación de agua y posteriormente abrió su propio salón de belleza. Aunque continuó trabajando en el área de belleza después de mudarse a Estados Unidos, a menudo sentía que le faltaba estructura, orientación y un camino claro a seguir. Aun así, el deseo de construir algo propio nunca desapareció.
