El camino de Summer Dalton hacia el emprendimiento ha sido todo menos lineal. Al crecer en Ventura, Summer desarrolló una profunda apreciación por el trabajo manual y el entorno natural, influenciada por experiencias que van desde trabajar en parques estatales en Malibu hasta servir como bombera forestal. Después de mudarse por distintas partes del país — desde Nueva Orleans hasta Nueva York, donde asistió a la escuela de arte y trabajó como manejadora de arte en un museo vinculado a MoMA — Summer construyó una base sólida basada en la creatividad, la resolución de problemas y la adaptabilidad.
Al regresar a Ventura, Summer pasó siete años trabajando en una compañía de ropa con conciencia ambiental, donde el contacto directo con la confección de prendas despertó una curiosidad que más adelante definiría a Tiger Owl Designs. Comenzó cosiendo ropa para bebé y experimentando con patrones mientras se preparaba para la llegada de su primer(a) hija(o). Un solo par de pantalones hechos a mano llamó la atención rápidamente, y lo que comenzó como un proyecto personal evolucionó en un negocio en crecimiento. Desde el inicio, Summer imaginó una marca centrada en la moda lenta: diseños atemporales y versátiles hechos con materiales sostenibles como lino, con énfasis en la calidad sobre la cantidad.


